El male gaze, que se traduce como «mirada masculina» en español, es un término que se oye cada vez con más frecuencia, sobre todo cuando se habla de cine o pornografía. Sin embargo, se trata de un concepto que existe desde hace muchos años. Explicación…
La definición de Male Gaze
El Male Gaze es la forma en que la mirada masculina se apropia y representa el cuerpo femenino cuando la cámara está rodando, pero también en todas las formas de arte (pintura, literatura, fotografía…). Es difícil negar que las obras visuales, en particular el cine, suelen crearse desde el punto de vista de un observador masculino, lo que influye en la representación de los personajes femeninos y en la forma en que se perciben.
El Male Gaze se puede observar de diferentes maneras: la puesta en escena, el guion, la composición visual… que a menudo están ahí para estimular el placer masculino y no el de la mujer. ¿En concreto? Encontramos una sexualización excesiva de los personajes femeninos, la reducción de su complejidad a estereotipos o su cosificación como objetos de deseo. ¿Te suena familiar?
El Male Gaze, un concepto antiguo…
El concepto de «Male Gaze» existe desde 1975. Fue Laura Mulvey, directora británica y activista feminista, quien lo acuñó. Gran amante del cine estadounidense en blanco y negro (con Marilyn Monroe o Humphrey Bogart, entre otros), se dio cuenta de que en estas películas es claramente la mirada del hombre la que predomina en la representación de los personajes, los diálogos, etc.
Hoy en día, este concepto se extiende más allá del cine para abarcar todas las formas de medios visuales, hasta nuestras interacciones sociales, donde la perspectiva masculina predomina en la representación visual. Es un concepto que también ha sido muy importante en el ámbito de los estudios feministas y la crítica cultural para analizar las dinámicas de género y las representaciones mediáticas.
En lo que respecta al mundo de la pornografía, es esta sobrerrepresentación de la mirada masculina en la pornografía convencional lo que ha llevado a las directoras a inventar el concepto y proponer el porno feminista. En este nuevo género, el placer masculino ya no es el centro de la narración, la mujer ya no se reduce a un objeto sexual, sino que sus deseos, su placer, sus fantasías… son el centro del debate. Gracias a esta reflexión y cuestionamiento, ¡hoy en día existe porno hecho por y para mujeres!
¿La mirada masculina, un peligro?
En sí mismo, el Male Gaze, en nuestra opinión, no es un peligro… Se vuelve problemático sobre todo cuando es la única forma de representación visual. La mirada masculina sobre la mujer existe y siempre existirá, con más o menos clichés y sexualización, dependiendo de los hombres. Por supuesto, es necesario sensibilizar a los hombres sobre los comportamientos depredadores que pueden tener en su vida cotidiana (a veces sin darse cuenta) o reflexionar sobre el concepto de consentimiento en nuestras representaciones visuales. Pero, sobre todo, es necesario que la mirada de la mujer pueda expresarse y ocupar el mismo lugar que la del hombre. Durante demasiado tiempo, la generación joven (chicas y chicos) solo ha tenido la mirada masculina como representación visual, lo que inevitablemente tiene un impacto (consciente o inconsciente) en su educación y en sus comportamientos (interiorizados o exteriorizados) cotidianos.
¿El Female Gaze, la solución?
Como acabamos de explicar, es importante que las mujeres se apropien de las diferentes formas de representación visual (Female Gaze) en nuestra sociedad, ya que ninguna de ellas es neutra. Se necesitan más mujeres que realicen películas, publicidad, pornografía, expongan sus fotografías, escriban libros, etc. Sin caer en el otro extremismo (pero bueno… ¡aún estamos muy lejos de eso!), para ayudar a nuestras futuras generaciones a construir una sociedad más igualitaria, se necesita simplemente más variedad y equilibrio entre la mirada femenina y la masculina en nuestras representaciones visuales. ¡Parece de sentido común! ¿No?











